ANTIGUO Y NUEVO TESTAMENTO: LAS ENSEÑANZAS DEL CONSOLADOR PROMETIDO

DEL CIELO A LA TIERRA

HE ESCRITO EL 21 DE FEBRERO DE 2023:

LA PLUMA DE LADY OSCAR QUE DERRAMA LUZ EN LOS CORAZONES SEDIENTOS DE JUSTICIA Y DE VERDAD.
LEED.
EN FE
G.B

PLANETA TIERRA
21 de febrero de 2023

ANTIGUO Y NUEVO TESTAMENTO: LAS ENSEÑANZAS DEL CONSOLADOR PROMETIDO

De Francesca Panfili

El Antiguo y el Nuevo Testamento releídos a la luz de la ciencia del espíritu que trae el Consolador prometido a los que deciden comprender el mensaje de Cristo. Ha sido un encuentro emocionante el realizado recientemente en Gubbio donde tuvimos la oportunidad de escuchar las palabras de Giorgio Bongiovanni entrevistado por el historiador Flavio Ciucani. Reportamos aquí los conceptos iniciáticos transmitidos a los presentes con la finalidad de que quede memoria y recuerdo de estas perlas de sabiduría que Dios está ofreciendo a una humanidad culpable de repetir el deicidio del Hijo de Dios.
Leamos, meditemos y deduzcamos el corpus del quinto evangelio que el Paráclito, a través de las palabras de un siervo de Dios, da a los iniciados de Cristo.

LA CREACIÓN DE LA TIERRA
El libro de Génesis comienza con Dios que paseaba por el universo en el espacio vacío y por una razón que solo Él conoce decide crear la Tierra, el cielo y las demás estrellas. La Biblia da a entender que esta Entidad que llamamos Dios se sentía sola. Evidentemente el autor del Génesis está haciendo un relato que no es científico sino alegórico y nos hace comprender que existe una Entidad externa superior, por tanto una Entidad centrífuga, fuera de nuestro mundo.
Esta Entidad es la Causa de nuestra existencia. El autor entonces también nos hace entender que esta Causa se encuentra sola. ¿Qué quiere decir esto? Yo personalmente creo que no había un espacio vacío sino ya había algo más cuando Él nos creó. Entonces Dios crea una vida. Por cielo en el Génesis se entiende los cielos o sea el sistema solar y la galaxia Vía Láctea, considerada un universo. Esto lo sabemos gracias a los descubrimientos de los últimos siglos y lo habíamos aprendido ya de Giordano Bruno, precursor de esta verdad, luego también demostrada por la ciencia. Así que Dios crea los cielos y la tierra en este sistema solar, siempre según la Biblia. Y luego se dice ‘Y fue la noche y fue la mañana’.

DIOS DESEA Y DE SU VOLUNTAD PROVIENE LA CREACIÓN
Esta escrito que Dios crea al hombre a su imagen. Dios creó al hombre a su imagen mientras que el ser humano debe conquistar la semejanza convirtiéndose en Dios a través de la evolución. Dios diferencia al hombre de todos porque hace al hombre único en espíritu. A diferencia de la Creación, que tiene un espíritu colectivo como en el caso del reino mineral, vegetal o animal, el hombre tiene un espíritu individual que lo hace más cercano a Dios, o si queremos más parecido a Dios pero no semejante a Él. la semejanza es un acto que será logrado por el hombre a través del ascenso evolutivo. Cuando el hombre culmina su camino evolutivo se asemeja a Dios, En el lenguaje de la ciencia del espíritu esto significa alcanzar la séptima dimensión.
La creación puesta en existencia por Dios a la que se refiere el Génesis es sobre nuestro universo pero hemos descubierto por experiencias científicas y espirituales que los universos son infinitos por lo que este Dios también se dedicó a la creación de otros universos y otras vidas.
Hubo varios Dioses que crearon los diferentes universos y por lo tanto no solo uno. Las Potencias Creadoras en nombre del Único Dios, han llevado adelante una invención cósmica que por milenios hemos definido como única por ignorancia pero que en realidad no era la única.

NO HAY SOLO UN CIELO Y SOLO UNA TIERRA, COMO NO HAY SOLO UNA VIDA EN ESTE PLANETA
Cuando Dios creó el universo no había hablado de los Ángeles que en cambio sus profetas luego descubren. Así que Dios no estaba solo antes de crear la Tierra y al hombre. En la Biblia se dice que Dios envía a sus Ángeles, por lo que en rigor de lógica, podemos decir con certeza que Dios no creó al hombre antes que los Ángeles sino viceversa. ¡Así que Dios Padre tenía una cohorte de Seres y no estaba solo! En el segundo capítulo del Génesis está escrito: ‘Así se llevaron a cabo el cielo y la tierra y todas sus huestes’.

EL REGALO DE DIOS AL HOMBRE: EL LIBRE ALBEDRÍO
El mayor regalo que Dios le da al hombre, inmerecido en mi opinión, es el libre albedrío que nos permite incluso equivocarnos. Dios dice esto expresándose con una frase: «Me arrepiento de haber creado al hombre». ¿Y por qué Dios dice esto? Porque había concedido un don que no estaba en el programa de la Creación pero que, siendo Dios, Él le concede al hombre. Sin embargo, cuando comprende que el hombre ha degenerado por la libertad que le había sido concedida, se arrepiente de haberlo creado y desata el diluvio universal que destruye a la humanidad.
Evidentemente es maravilloso tener la libertad de elegir pero todo esto también es muy arriesgado dado el uso que el hombre hace de su libertad. En el pasado, el hombre fue castigado por Dios por sus errores con el diluvio universal que marcó un nuevo comienzo. Hoy hará lo mismo porque Él nos creó por amor y espera que el hombre actúe y elija según el parámetro del amor, es decir, según el parámetro divino. Los ángeles también tienen libre albedrío, de lo contrario no habría habido los llamados ángeles caídos, pero en los rangos más altos ya no se usa el libre albedrío porque esos Seres solo desean hacer la voluntad de Dios.

EL CONOCIMIENTO Y LA GNOSIS COMO FUNDAMENTO DE LA ESCUELA INICIATICA DE JUAN EL APÓSTOL
En la escuela iniciática de Juan el Evangelista todo se basa en el Conocimiento y la Gnosis. La Verdad-Una se realiza en el momento en que se realiza la Gnosis, que es el Conocimiento filosófico de la ciencia del espíritu. Por lo tanto, es el Conocimiento el que ha sustituido a la fe.
Hoy podemos ser felices realizando nuestra verdadera identidad ya no más con la fe sino con el Conocimiento. Por eso Jesucristo dijo que enviaría al Consolador Prometido que hablaría de las Cosas Celestiales y por eso hoy ya no hace falta la fe sino el conocimiento que incluso el Señor nos negó hace 2000 años cuando no estábamos preparados. Jesús lo largo de todo el camino de su misión en la tierra, nos pidió sólo fe.
Por eso siempre decía «Tened fe», la fe como constante del Antiguo, del Nuevo Testamento y del Apocalipsis… Jesús vive constantemente su camino, al igual que sus profetas, fomentando la fe, pero cuando termina el Evangelio Jesús anuncia que la fe será acompañada, incluso superada, por el Conocimiento.
Por eso en el Evangelio dice: «Y os enviaré el Consolador prometido». Sería precisamente el Consolador Prometido, que vino después de Él, para contarnos todo sobre el pecado, sobre el juicio, sobre las Cosas Celestiales y sobre la Verdad.
Esto par todos significa que cuando no entendemos lo que nos está pasando debemos tratar de superar las dificultades con fe, pero también significa que hoy todo problema puede ser superado con el Conocimiento que el Padre y el Hijo nos están donando a través del Consolador Prometido. Así que ya no necesitamos sólo Fe. Ciertamente debemos tener Fe pero hoy podemos explicar la Verdad de Cristo y la ciencia del espíritu sin necesidad de aferrarnos a la Fe.

EXPLORAR EL CONOCIMIENTO PARA REALIZAR NUESTRO VERDADERO YO/ SER.
Mi exhortación para ustedes es esta: que exploren el Conocimiento que les ofrece la Señal que viene de Dios y que si no están seguros de la Señal, pueden sobrepasar la Fe llenándose de Conocimiento e investigando el mundo que vive el Signo que camina entre vosotros. Comparado con hace dos mil años, cuando el Conocimiento se daba solo a unos pocos pastores que vieron a los Ángeles descender del Cielo y que tuvieron experiencias, por lo tanto a muy pocos, hoy tenemos la explicación de lo que dijo Cristo. En ese momento no dio ninguna explicación de lo que dijo. Invitó a creer en Él, dijo que comiéramos Su carne y bebiéramos Su sangre. Entonces nadie entendió lo que estaba diciendo. Dios a través de Jesucristo hace 2000 años renuncia a dar conocimiento y nos exige a los hombres creer en su Hijo a través de la fe y los milagros que no se podían explicar con el conocimiento de entonces.
¿Cómo podía ser comprendido el proceso de la resurrección de Lázaro? Hoy podemos explicarlo y podemos decir que Jesucristo probablemente usó una tecnología avanzada de 7.000 u 8.000 años, que regenera células previamente muertas. Así que ahora podemos dar una explicación científica. Hace dos mil años esto no era así. Solo podiamos entender que Jesús vino de Dios por los milagros que realizaba.
A pesar de todo, sin embargo, fue asesinado y no porque no se creyera en sus obras. El motivo del deicidio fue la falta de Conocimiento, la ignorancia y el vivir de sensaciones. Hoy los nuevos apóstoles viven del Conocimiento y tienen el don del Conocimiento. Es por eso por lo que hoy damos conocimiento a aquellos que necesitan despertar. Hoy no dispensamos fe: la que solo Dios la puede dar. Nuestra tarea no es dar fe sino ofrecer Conocimiento, porque hoy ha venido el Consolador y nos regala este don precioso.

EL JOVEN RICO: UNA ENSEÑANZA PARA TODOS NOSOTROS
En el Evangelio de Marcos se relata la historia de un joven rico en el capítulo 10, 17-30 que narra así: “Ahora bien, cuando estaba a punto de partir, un hombre corrió a su encuentro; y arrodillándose ante él, le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?». Y Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, excepto uno, que es Dios. Tú conoces los mandamientos: «No cometerás adulterio. No matarás. No robarás. No darás falso testimonio. No defraudarás.
Honra a tu padre ya tu madre»». Y él respondió y le dijo: «Maestro, he observado todas estas cosas desde mi niñez». Entonces Jesús, mirándolo a la cara, lo amó y le dijo: «Una cosa te falta; anda, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; entonces ven, toma tu cruz y sígueme». Pero él, entristecido por aquella palabra, se fue apesadumbrado, porque tenía muchas posesiones. Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: «¡Qué difícil es para los que tienen riquezas entrar en el reino de Dios!»
Y los discípulos se horrorizaron de sus palabras. Pero Jesús, tomando de nuevo la palabra, les dijo: «Hijos, qué difícil es entrar en el reino de Dios para aquellos que confían en las riquezas: más fácil es que pase un camello por el ojo de una aguja, que un rico entrar en el reino de Dios». Y ellos, aún más asombrados, decían entre sí: «¿Y quién, pues, puede salvarse?». Pero Jesús, mirándolos fijamente, dijo: «Esto es imposible para los hombres, pero no para Dios, porque todas las cosas son posibles para Dios». Y Pedro comenzó a decirle: «Mira, lo hemos dejado todo y te hemos seguido». Entonces Jesús respondió y dijo: «De cierto os digo, no hay nadie que haya dejado casa o hermanos o hermanas o padre o madre o mujer o hijos o tierras por causa de mí o por causa del Evangelio, que no reciba cien veces más, ahora, en este tiempo, en casas, hermanos, hermanas, madre, hijos y fincas, junto con las persecuciones y, en el siglo venidero, la vida eterna».
A continuación la explicación de la parábola: el joven sabía los mandamientos que decía poner en práctica pero Cristo le pide perfección y le dice: «Déjalo todo». Cristo pide al hombre la perfección a la luz del hecho, que luego perdona las debilidades humanas. Entonces debemos preguntarnos: ¿a qué perfección se refiere el Señor? La palabra de Cristo debe interpretarse sólo a la luz de Cristo y no de otros profetas. ¿Por qué Cristo nos dice que perdonemos 70 veces 7 y luego nos pide que seamos perfectos? La perfección que Cristo nos pide es la del espíritu y no la de la carne. “Lo que viene de la carne es carne, lo que viene del espíritu es espíritu”, nos dice.

Cristo por eso nos pide que seamos perfectos en el Espíritu porque conoce nuestras debilidades y nos perdona a todos y a veces les dice a los Apóstoles que se duermen a pesar de que eran sus mejores amigos a quienes les dio la vida: «El espíritu está listo pero la carne es débil».
Es allí donde comprendemos que Cristo desea la perfección no de nuestra carne sino del espíritu, es decir, nos pide que seamos perfectos en la obediencia a la Ley del espíritu. Podemos hacer esto solo si realizamos este acto: dejar toda la materia. Sólo dejándolo todo en la materia entraremos en el Reino de Dios ¡Eso no quiere decir que no podamos tener debilidades! Debemos estar dispuestos a entregar material, ropa, dinero, un automóvil, incluso nuestra propia vida por el Señor.
Esto es lo que Jesús nos pide y por eso les digo que dejen todo. Tenemos que dejarlo todo porque tenemos que vencer a la materia y hacer prevalecer la ley del espíritu aún con todas nuestras debilidades. Por eso el Señor nos dice: «Sed, pues, vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto» Mt 5,43-48. Esto significa que solo podemos ser perfectos si seguimos la Ley del espíritu.
El joven rico era muy bueno y también era culto pero Jesús lo exhorta a ser perfecto y lo hace porque sabe bien que el muchacho era uno que poseía la materia y estaba poseído por ella. Sin embargo, para seguir a Cristo, ¡debemos poseer el espíritu y abandonar la materia!

INVERTIR LOS POLOS DE NUESTRA VIDA: DE LA MATERIA AL ESPÍRITU
Ocuparse del el reino de Dios y su justicia es lo que estamos tratando de hacer nosotros, en la Confraternidad de Juan. Invertir los polos es lo que Cristo nos pide. Nuestra forma de vida es inversamente proporcional a Dios y no directamente proporcional a Él. Me explico mejor: vivimos para tratar de sentirnos bien físicamente, para tener un buen trabajo, dinero para darles un futuro a nuestros hijos, para comprar una casa, un coche, algunas comodidades y luego al final de todo, sólo si queda tiempo, para servir a Dios. Jesús nos exhorta en cambio a hacer lo contrario: nos pide que nos preocupemos por trabajar honestamente pero el fin de nuestro trabajo es no tener comodidades o dar a nuestros hijos un futuro material para sentirse bien, ganar dinero y luego pensar en Dios! El Señor nos dice que primero debemos pensar en Dios y luego todo lo que hacemos después, o sea trabajar, ayudar a los niños y ganar dinero son solo formas de servir mejor a Dios y no ponerlo a Él, en un segundo plano!

Entonces aquí tenemos una inversión de los polos: Cristo nos pide que dejemos la secta en la que vivimos, que es nuestra familia, mientras que lo que la Iglesia nos enseña es un valor sectario y diabólico, es decir, para ser buenos cristianos debemos pensar en nuestra familia física. Este es un valor sectario, malvado y perverso. La familia católica debe pensar en la comunidad de la Iglesia y vivir sólo para servir a Cristo, en el caso de los cristianos, o Dios, en el caso de los judíos. Por lo tanto, esto significa vivir al día superando los problemas cotidianos, pagar las cuentas, los impuestos, vestirse, trabajar, criar a los hijos, hacer aún más trabajos para sobrevivir, pero no tienes que vivir todos estos problemas por ti mismo, sino que tienes que superarlos para servir al Señor.
¡Servir al Señor solos es imposible! Por eso Cristo nos invita a dejar la secta de nuestra familia compuesta por padre, madre, hijo, hija, comunión, iglesia y misa para casarnos con la COMUNIDAD. Será entonces la comunidad, es decir la confraternidad, la que resuelva los problemas cotidianos y de esta manera todos encontraremos espacio, tiempo y dedicación para servir a la verdadera razón de nuestra existencia que es Dios.
¡Esto significa invertir los polos!

¿Qué hace en cambio la familia común italiana, creyente y católica? Trabaja duro para ahorrar un poco de dinero, tener algunas comodidades y vivir honestamente, lo mejor posible, esperando así dar un futuro a sus hijos si los tiene, comprarse una casa y si hay tiempo ir a misa y orar a Dios. Esta es la victoria de Satanás porque de esta manera estamos viviendo principalmente al servicio de la materia y concediendo muy poco a Dios. De ahí el mandamiento que Cristo nos dio ‘Dad a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César’, y nosotros lo estamos traicionando. Estamos traicionando a Jesús porque le estamos dando casi todo al César y si queda tiempo le dejamos algunas migajas para Dios.

Esta lógica perversa y esta traición a Cristo nos llevará a no descubrir el Reino de Dios y su justicia. Nunca tendremos el Reino de Dios y su justicia si no invertimos los polos como pidió Cristo al joven rico que no era un magnate de la época. El joven rico nos simboliza a todos nosotros. Él era el símbolo de todos nosotros. No era un personaje como el padre de Lázaro. Era simplemente una persona que tenía una casa, dinero, un padre rico, como las mejores familias italianas. Yo también tuve un papá que no me dejaba faltar de nada, que me daba casa, dinero para salir, me hacía estudiar y todo lo demás. Entonces soy un joven rico y por eso Jesús me pide que venda todo y deje todo pero no porque sea un magnate.

Jesús me pide esto porque me invita a hacer prevalecer mi vida hacia el espíritu, abandonando la materia. El joven rico no era multimillonario. La frase que dice Jesús: «Es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja que un rico entre en el Reino de los Cielos» a la luz de lo que les he dicho la traduzco así: «Es más fácil que un camello que entre por el ojo de una aguja que un católico en el Reino de los Cielos” porque todos somos jóvenes ricos que pensamos que podemos salvarnos y entrar al Reino de los Cielos sin hacer nada, sin dejarlo todo. Los ricos que Jesús perseguía eran Herodes, los fariseos, los senadores romanos, es decir, los potentes. El joven rico a quien Jesús invita a dejarlo todo es el símbolo de todos nosotros. ¡Somos nosotros los jóvenes ricos a quienes habla Cristo!

EL DELITO MAS GRAVE CONTRA EL ESPÍRITU SANTO
Debemos disfrutar de la materia y no solo amarla sino tener todos los goces de los sentidos de la materia, pero solo podemos hacer esto si nos damos cuenta de que no nos pertenece. ¡Ese es el secreto! Cuando San Francisco llamaba Padre al Sol y hermana a la Luna, admiró la magnificencia de la naturaleza y la disfrutó pero no la poseyó. Ese es el punto.

Dios no sólo no me ha prohibido sino que me ordenó disfrutar de la materia. Entonces yo si tengo una hermosa esposa y tengo hermosos hijos tengo que comprender que puedo ser feliz con ellos solo que tengo que entender que no me pertenecen, así como si Dios me da la capacidad de manejar materia, ropa, dinero o autos o poder debo entender y tengo que hacerlo pensando que nada es mío. Lo que soy y lo que tengo, debo ponerlo todo a disposición de la comunidad de hermanos y repartirlo por partes iguales a quienes lo merecen. Nada es mío y nada me pertenece sino que es todo del Creador.
Hoy, por ejemplo, las industrias del agua que venden agua de manantial con la que hacen un buen negocio están blasfemando contra el Espíritu Santo. Esto se aplica a todos los bienes comunes que la Naturaleza y por lo tanto el Creador ponen a disposición de toda la humanidad. Si se venden haciendo negocios, se está cometiendo el más grave de los delitos contra la Creación, es decir, la blasfemia contra el espíritu santo porque los bienes comunes como el agua, las playas, el aire que respiramos, el sol, son todas esencias creadas por Dios de las cuales el hombre debe disfrutar y gozar pero sólo como invitado-huésped- a lo sumo como administrador, nunca como poseedor.
El administrador que a veces exagera puede ser reprendido por el propietario si maneja el asunto que se le ha concedido como si fuera suyo pero, si el administrador sabe hacer bien su trabajo, puede disfrutar de los bienes del propietario, recordando sin embargo que éstos no le pertenecen y que el dueño en cualquier momento, siendo precisamente tal, puede decidir recuperarlos y hacerlos hacer otra cosa.
Nuestro gran error, retomando la enseñanza de la Biblia y la de Cristo, es que Dios quiere que disfrutemos de su Creación y por tanto de la materia, pero en cambio nos hemos apoderado de ella y nos hemos degenerado. Nosotros creemos que los bienes son nuestros y somos una humanidad egoísta. Lo que tenemos no lo ponemos a disposición de la comunidad y de los hombres. Al hacerlo así, corremos el riesgo de perder no sólo la materia, sino también el espíritu, ¡lo que es mucho más grave!
Esto significa que, dado que hemos gestionado mal la materia y que nos hemos privado del conocimiento espiritual, dado que hemos optado por servir a la materia degenerativa y degenerante, Dios nos quitará el Ego Sum, el Yo

Soy, por mucho tiempo porque sólo así podrá hacernos comprender que, volviendo a una colectividad, no pudiendo ya decir yo y dependiendo de un círculo de entidades que son un espíritu colectivo, entonces podremos comprender cuán importante es en cambio tener el Ego Sum, es decir, mantener una identidad y una entidad individual respetando las Leyes del Cosmos y de la vida. Primero, no obstante, será necesario este viaje a la materia para luego ascender a los valores del Espíritu.
¿Por qué los extraterrestres disfrutan de la vida? Porque tienen una ciencia que les da la posibilidad de hacer lo que quieren, pero hay un pequeño detalle que no entendemos: ¡estos Seres no son dueños de nada! Cuando toman una nave espacial, esta pertenece a un dueño que no son ellos. Nada les pertenece y hasta lo más hermoso que disfrutan mañana tocará y pasará a manos de otros miembros de la comunidad. Entonces todo pertenece a la comunidad. En cambio a nosotros, nos hace felices y satisfechos poseer un bien pensando que es solo nuestro cuando no lo es! ¡No somos poderosos porque tenemos algo que otros no tienen! ¡Recordemos siempre eso! En este planeta, sin embargo, todo funciona según esta lógica. Por eso lo que vivimos debe terminar.
Un día no lejano la alta ciencia del espíritu será para todos pero como todos ellos son perversos, ellos corren el riesgo de ser eliminadas por la Ley del Padre. No digo que la humanidad será exterminada sino que será eliminada por sus acciones.
Yo también estoy listo para quitarme la ropa que tengo en este momento si el Padre me lo pide. Ustedes probablemente no estén listos para hacer esto todavía.

ESPIRITUALIZAR LA MATERIA
Cristo santificó la materia no en cuanto a materia degenerativa sino como materia que hace que el espíritu evoluciones a través del Conocimiento. Nosotros debemos encarnarnos e inclusive sufrir en la materia, porque en este mundo que lamentablemente ha elegido el mal podemos adquirir Conocimiento por el camino del sufrimiento. Cristo escoge el camino del sufrimiento, no porque necesite el conocimiento, dado que es Dios, sino para enseñar al hombre el camino más rápido ya que le costará pocas reencarnaciones, para llegar a Dios. Sufrir en la materia para adquirir Conocimiento es lo que estamos llamados a hacer.
Entonces Cristo santifica la Tierra por el camino del sufrimiento. La Tierra ahora está recorriendo el Calvario de Cristo. Ella misma sufre la crucifixión de los hombres que la pisotean. La Tierra también puede ser redimida por la crucifixión de Cristo porque está pasando por todas las estaciones del Calvario del Hijo de Dios con la bomba atómica, la contaminación y los males que le inflige el hombre. La humanidad está crucificando a la Madre Tierra. ¿Por qué la Tierra no reacciona en este momento? Porque esta Madre quiere ser crucificada. Cuando esta Madre resucite será el fin de la humanidad.
La Tierra experimenta el sufrimiento de Cristo con la contaminación, la radiación, la degeneración de la materia, las guerras, la polución tecnológica, la matanza de sus parvulitos torturados por el hombre. Quien abraza estos sufrimientos, quien lucha contra la guerra, contra la contaminación, el crimen, la radiación, la bomba nuclear, apoyando, defendiendo en el Sanedrín la Tierra que está siendo juzgada y que está siendo crucificada, sufriendo con ella, heredará el Reino de Dios en la Tierra. Quien no haga esto no heredará el reino prometido.

El que en este momento disfruta de su vida ignorando los problemas de la Madre Tierra no heredará el Reino de Dios, ni siquiera los honestos, que sin embargo participan de la crucifixión de la Tierra, permaneciendo indiferentes, heredarán el Reino de Dios.
La humanidad de la Tierra ha elegido esta experiencia de sufrimiento. Dios no nos dijo que viniéramos a este planeta a sufrir terriblemente para evolucionar. Es la humanidad la que ha optado por crucificar a Jesucristo y por lo tanto ha optado por recorrer el camino del sufrimiento para evolucionar.
Si la humanidad hubiera reconocido a Cristo como hijo de Dios, hoy recorrería el universo y no viviría en los más terribles sufrimientos sino que existiría en el mayor goce. La humanidad ha rechazado el ofrecimiento de redención que se le ha hecho, ha elegido el camino del sufrimiento y por lo tanto, karma sobre karma caerá sobre el hombre hasta que diga: «Bendito el que viene en el nombre del Señor». Hasta entonces, la humanidad permanecerá aquí para sufrir terriblemente. Por eso hoy el Consolador nos está revelando estas Verdades.

EL APOCALIPSIS DE JUAN
El Apocalipsis habla de eventos en curso y de otros hechos que tendrán que suceder. Todo culminará con la venida de Cristo que todos, incluso aquellos que lo apuñalaron, lo verán regresar.
Hoy vivimos en el tiempo del capítulo 11 del Apocalipsis. El teatro donde se desarrolla el Apocalipsis es el lugar donde operan los dos testigos de este. Este escenario es Italia. La Jerusalén protagonista de los hechos narrados por Juan no es la Jerusalén que acogió al Señor hace 2000 años. Jesús ha abandonado Jerusalén hasta que sus habitantes digan: «Bendito el que viene en el nombre del Señor».
Juan en el Apocalipsis retoma el discurso de Cristo y nos habla de un nuevo Apocalipsis que no es la Jerusalén Celeste que conocemos sino un lugar, protagonista de los acontecimientos, dentro del cual está también la presencia de los dos Testigos de Dios.
Esta Jerusalén a la cual se hace referencia es la Galilea de los gentiles o sea Italia, en particular Sicilia, América del Sur y los territorios latinos. Estos son el teatro del Apocalipsis de Juan donde actúan los dos testigos. Los protagonistas de la batalla del Armagedón son Rusia y todo Occidente liderados por el nuevo imperio del dragón que es Inglaterra y Estados Unidos, que arman la organización criminal para matar a los testigos de Dios.
Los poderes del anticristo son aquellos que quieren detener a los profetas de Dios. En el capítulo 11 del Apocalipsis los testigos de Dios son detenidos por el dragón que les hace la guerra pero el dragón al final pierde. La ciudad del libro del Apocalipsis de la que estamos hablando es un lugar de los países latinos, podría ser Roma o Palermo.

LA IGLESIA DE PEDRO
La iglesia de Cristo ha sido penetrada por el humo de Satanás. La batalla de Satanás es infiltrarse en la iglesia de Cristo para destruirla y para hacer este mal, también se vale del crimen organizado, es decir, los demonios del anticristo que finalmente son derrotados porque el poder de Satanás no prevalecerá sobre la Iglesia.

LOS 144 MIL QUE VINIERON CON CRISTO
En el capítulo 17 del Evangelio de Juan leemos: “Cuando estaba con ellos, yo los guardaba en tu nombre a los que me diste y los custodiaba; ninguno de ellos se ha perdido, excepto el hijo de perdición, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora yo vengo a ti y os digo estas cosas mientras aún estoy en el mundo, para que tengan en sí mismos la plenitud de mi gozo. Yo les di tu palabra y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo».
Aquellos a los cuales Cristo se está refiriendo, son los 12 apóstoles y los 144.000. Jesús le pide al Padre que salve incluso a los que creerán a los 144.000 y a los apóstoles, incluida la Magdalena. Entonces si nosotros creemos aunque sea a uno de los 144.000 somos custodiados por el Padre. De hecho todos los que verdaderamente creen en la Iglesia de Cristo son los que creen en los elegidos y por tanto en los 144.000. Los que se hacen pasar por cristianos son, en cambio, amigos del hijo de la perdición.
Por eso Cristo nos dice que ninguno de los 144.000 se perderá pero si Dios no acorta los tiempos ellos también correrán el riesgo de caer. Sucederán tales acontecimientos que si el Padre no acortase los tiempos, aun los elegidos se perderían y por tanto el Padre es por ellos por quienes acortará los días de sufrimiento. Les aseguro que estos son los tiempos porque peor que eso solo queda la bomba atómica ya que la sociedad ha degenerado en todo el conocimiento humano. Incluso los santos corren el riesgo de perderse si Dios no acorta los tiempos.

SOBRE LA PERFECCIÓN DEL ESPÍRITU
La perfección del espíritu se refiere a la dimensión en la que se opera. El espíritu que opera en la tercera dimensión no puede viajar a la velocidad de la luz. El espíritu que opera en la tercera dimensión puede ir con el coche a 250 km/h pero en su velocidad extremadamente limitada debe respetar las reglas, por ejemplo no debe adelantar ni frenar bruscamente. Esto es para decirles que la perfección que Cristo nos pide está en conformidad con la dimensión en la que operamos.
Estamos pues en la tercera dimensión de humanos, hombres y mujeres a los que se concede la debilidad del sentido del cuerpo, la distracción porque el cuerpo no es perfecto aunque el espíritu lo sea. Se nos concede entonces el pecado del exceso de sentimiento, de gusto o de deseo pero en la conducción de nuestra vida, respetando la Ley de la naturaleza y de Dios, debemos ser perfectos. Esto significa no cometer delitos o faltas. Para ser perfectos como Dios quiere, Él nos da reglas: no matar, no robar, no dar falso testimonio, ama a nuestro prójimo. Si respetamos estos mandamientos, podemos ser perfectos incluso con nuestras limitaciones.

EMOCIONES Y DIMENSIONES
Las emociones son el resultado del estado de conciencia que hemos adquirido con la evolución del Espíritu. Si me conmuevo frente a una hermana viendo su belleza, admirándola, sin tener deseo de posesión sino más bien adoración, sentimiento de bendición y gratitud, agradeciendo al Señor por mostrarme ese ser que le pertenece, este acto sublime de amor le pertenece a un ser de una dimensión superior a esta. Si por el contrario tengo morbo hacia una hermana y el deseo de poseerla porque me atraen legítimos instintos animales, experimento una emoción que pertenece a una dimensión de bajas frecuencias.
Este concepto significa que todas las emociones provienen del estadio de conciencia que vivimos según la dimensión a la que pertenecemos. Si siento odio y quiero matar a una persona por hacerle daño o por deseo de poder, pertenezco a las filas de los demonios; si quiero defender a una mujer de quien quiera agredirla y herirla y mato a esa mala persona, pertenezco a la quinta dimensión de la Justicia de Dios; si me defiendo de alguien que me quiere matar, pertenezco a la tercera dimensión física; si le digo a quien quiera matarme que lo haga, sin oponer resistencia pero poniendo la otra mejilla, pertenezco a la dimensión Crística. Así que les estoy mostrando con ejemplos prácticos que el valor del sentimiento que expreso no es una proyección psíquica en absoluto, a menos que sufra de harbar o enfermedad mental. Si estoy sano, la expresión emocional de mi espíritu establece a qué dimensión pertenece uno.

EMOCIONES Y SENTIMIENTOS
El sentimiento es consecuencia de la emoción. La emoción es el prefacio de la operatividad del sentimiento, por lo que podemos decir que las emociones y los sentimientos están ligados entre sí. Si siento odio, estoy expresando un sentimiento de violencia hacia una persona y lo hago realidad. Si puedo contenerme a mí mismo, estoy haciendo algo bueno. Si no puedo contenerme a mí mismo, realizo una acción que me costará karma.
Puedo pensar en hacerte daño, pero no lo hago, por lo que no necesariamente me causo karma a mí mismo. Incluso puedo redimirme si no lo hago. Si en cambio ejerzo violencia estoy provocando un acto terrible por el cual causo karma que luego pagaré. Piensen en cuántos karmas en curso hay en la humanidad por los miles de millones de actos de violencia. Es un círculo vicioso que nunca terminará. Por eso Dios tiene que parar todo esto.

ORIGEN DEL ESPÍRITU
El Espíritu Santo es Esencia individual prescindiendo del Padre y del Hijo porque es la Causa de todas las cosas, incluido él mismo. La Causa de la presencia del Espíritu Santo es él mismo. La Causa de la presencia de Dios es el Espíritu Santo así como la Causa de la presencia de Cristo es el Espíritu Santo. El Espíritu Santo es capaz de personificar al Hijo y al Padre a la vez, pero diferenciándose de ellos aunque se identifique en ellos, es decir, el Espíritu Santo compenetra a Dios, por tanto Dios es Espíritu Santo.
El Espíritu Santo compenetra a Cristo, por lo tanto, también Cristo es el Espíritu Santo, pero Cristo y Dios son el efecto de la Causa Única que los generó y que es el Espíritu Santo. Entonces, aunque Dios tiene el poder de crear y también tiene todos los poderes del universo, así como el Espíritu Santo, Dios Padre y el Hijo Cristo son dos emanaciones del Espíritu Santo y, por lo tanto, a sabiendas y conscientemente deben decir: ‘Tú eres el ‘origen de todas las cosas, nosotros somos vosotros pero somos vuestras criaturas mientras que Tu eres el Creador’. Esta es la diferencia que pretende de nosotros Aquel que dijo ‘Yo soy el único Dios’, es decir, el Espíritu Santo.
Él no nos pide que nos arrodillemos, sino que reconozcamos el hecho de que Él nos ha dado la individualidad y, por lo tanto, todas las demás criaturas están detrás de Él. El Espíritu Santo nunca puede anularse a sí mismo o dejar de existir. Por lo tanto, deben comprender que la Causa y el Efecto son procesos inherentes a la Creación: la Causa Única es siempre el Espíritu Santo, el efecto en cambio somos nosotros.
La Virgen al dar a luz a Jesucristo representa al Espíritu Santo que da al Señor todos los poderes que Él quiere. Cristo en Su lenguaje nos habla de una Entidad Superior. Él y el Padre son una única cosa. Sin embargo, reconocen al Espíritu Santo como la Entidad Suprema que los compenetra.
Dios ha enviado al Consolador prometido que explica las Cosas Celestiales que Él no pudo revelar hace 2000 años porque no podíamos entenderlas. Ahora, el Consolador no es quien les esta hablando sino la Iglesia Giovanea que continúa la voz del Consolador y que es una escuela con la que este Ser se identifica.
Cuando Jesús dijo: ‘Antes de que Abraham fuera, yo soy’, se identificó con el Padre, es decir, con el Sol y, por lo tanto, habló de Adoniesis -Cristo que se manifestó a Moisés. Sin embargo, es el Espíritu Santo quien habla.
En los mensajes de Adoniesis que les envío el Padre nunca dice ‘Mi Hijo el Cristo’ pero habla de Cristo como Hijo del Espíritu Santo y esto significa que está exaltando la importancia del Espíritu Santo en nuestra confraternidad. El Padre y el Hijo quieren decirnos que ha llegado el momento de que sepamos quién es verdaderamente Dios. Dios no es Cristo ni su Padre, sino la Primera Causa de todas las cosas, es decir, el Espíritu Santo que vive en Cristo y en Dios.
Por eso, en los últimos mensajes de Adoniesis se refiere a Jesús definiéndolo como hijo del Espíritu Santo porque quería exaltar la importancia del Uno que ha creado el Todo, incluidos ellos. Los Dioses fueron generados por el Espíritu Santo.
El único Dios verdadero al que Cristo se refiere con frecuencia en el Evangelio es el Espíritu Santo.
Cuando tomemos conciencia de esta Verdad, significará que la Confederación habrá entrado en este Planeta. Hasta que nos demos cuenta de esto, vagaremos en la oscuridad. Para el ser humano tomar conciencia de la Verdad de la existencia del Creador de todo, del Espíritu Santo Creador también de los Dioses y Seres divinos incluidos, significa evolucionar del estado larvario al divino.

LLEGÓ LA NOCHE Y LUEGO LLEGÓ EL DÍA
Esta frase probablemente signifique que antes de crear la Tierra ya existía otro universo donde había día, noche, planetas y estrellas. Quien está escribiendo la historia de la Creación de la Tierra nos quiere enviar mensajes con estas frases. Entonces, esta es una indicación del escritor del Génesis de que nos está haciendo entender cómo se creó este mundo. Antes de la creación de la Tierra y de nuestro universo, no había vacío. Ya había algo creado y Dios también creó nuestro sistema solar y la Tierra. A la luz de los descubrimientos que hemos hecho, si la Tierra tiene cuatro mil millones de años y el universo tiene 15 mil millones de años, significa que Dios estuvo previamente involucrado en otros universos ya creados.
Aquí tiene lugar la conciliación entre la ciencia secular y la ciencia del espiritu: debemos interpretar la Biblia a la luz de los descubrimientos científicos que hemos hecho. Hemos descubierto que el universo tiene al menos 15 mil millones de años. Entonces nosotros, gracias a los extraterrestres, sabemos que existen universos nacidos mucho antes que el nuestro
Hoy en el nuevo catecismo del Papa Francisco hay información de este tipo que es y será divulgada. He obtnido esta información de los círculos de la Iglesia. En el nuevo catecismo se colocará la interpretación de la creación en una posición más moderna que es lo que ahora les digo. Sé que el Papa también quiere aprobar la existencia de civilizaciones extraterrestres que Cristo obviamente redimió. No nos importa cómo se dirá esto, pero sí importa que esta verdad finalmente se revele a los cristianos. Les cuento que antes, por esto se quemaban vivas a las personas.
El director de Specula ya ha declarado que probablemente hay otras civilizaciones extraterrestres, nuestros hermanos y hermanas que, sin embargo, han obedecido a la redención de Cristo. Si en el nuevo catecismo del Papa Francisco todo esto se pone negro sobre blanco, lo celebraré. Parece que esto ya está en el estudio que acogerá el Papa.

BALSFEMAR EL ESPÍRITU SANTO
La blasfemia contra el Espíritu Santo no se perdona porque significa rebelarse contra la Ley del Espíritu que es Ley del Absoluto y no de lo relativo. Lucifer se rebeló contra esta Ley. Si se blasfema contra el Espíritu Santo se están obstaculizando los designios del Cosmos y de la Creación de Dios y si esto sucede no seremos perdonados entonces daremos marcha atrás: pasaremos por la muerte segunda o por un período de purificación atroz porque el Espíritu Santo no puede ser obstaculizado. Si cometemos adulterio, robamos, matamos, blasfemamos, deseamos la mujer ajena, no santificamos las fiestas podemos ser perdonados pero si entorpecemos el diseño de la Creación de Dios matando niños, por ejemplo, estamos entorpeciendo las Leyes del Espíritu como si hiciéramos volar la Tierra con la bomba atómica. Si hacemos estos actos no seremos perdonados. Si ponemos en peligro la existencia del Planeta Tierra con radiaciones atómicas no se nos perdonará porque entorpeceremos la Creación del universo.
Entonces, ¿cuántos pecados nos perdona este Dios? ¡Muchísimos! Pero si obstaculizamos la Creación del universo Él no nos perdona y nos condena a la muerte segunda para hacernos aprender. Si matamos a un niño que es fruto de la creación y su futuro o si ponemos en riesgo la vida del planeta con bombas atómicas y por ende del sistema solar, entonces estamos pecando contra el Espíritu Santo. Lo mismo ocurre con el acaparamiento de los recursos naturales por los que pasan hambre poblaciones enteras y con todo lo que pueda comprometer la estabilidad del planeta. Estamos muy mal como humanidad. Por eso les hablo de arcas que no conocerán las aguas y de un nuevo Noé y del hecho de que Dios hará un nuevo diluvio. No les estoy contando todo esto al azar. Les digo esto porque sucederá: el hombre ha blasfemado contra el Espíritu Santo y debe ser detenido.
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Esto es lo que el Consolador Prometido nos ha revelado a través de su siervo en el mundo

Con amor y devoción
Francesca
9 de febrero de 2023